Como es habitual en estas fechas, la llamada operación salida sigue en marcha para aquellos que abandonan su hogares unos días para disfrutar de un retiro vacacional durante la Semana Santa, lo que provoca grandes retenciones de tráfico de manera asidua.
Buena prueba de ello lo encontramos en la Comunitat Valenciana, uno de los destinos turísticos nacionales preferidos para todos los españoles. Unos que van, otros que vienen y a fin de cuentas carreteras colapsadas, accidentes, colisiones, y retrasos de horas.
Según han podido informar fuentes de la Dirección General de Tráfico, desde esta misma mañana de Jueves Santo, se han registrado retenciones de hasta diez kilómetros en las carreteras A-3 y A-7, en ambos casos de salida de la ciudad de Valencia y con dirección a Madrid,
En el caso de la A-3, concretamente, la multitudinaria cola de vehículos, que abarca diez kilómetros de carretera, comprende el recorrido entre los términos municipales de Loriguilla y Cheste, en la provincia de Valencia.
No se limitan las retenciones a estos dos municipios, puesto que, también en la carretera A-3, hay otro colapso, aunque este más leve, de seis kilómetros, entre los municipios valencianos de Buñol y Siete Aguas.
Además, en la A-7, en sentido a Alicante, hay una retención de diez kilómetros de personas que quieren entrar en la autovía A-3 para dirigirse a Madrid, lo que está complicando la salida de vehículos de la Comunitat Valenciana.
Sin embargo, en las entradas a la Comunitat Valenciana, el tráfico es mucho más fluido, lo que hace prever que los desplazamientos hacia nuestra región se han producido antes.









