La Audiencia Provincial de Castellón ha condenado a 23 años de cárcel a Ravan Adrian Maris, el hombre que mató y descuartizó a su pareja en, Nalea Sareva, moldava de 26 años, en Vinaros (Castellón).
La sentencia recoge que, además, deberá pagar una multa de 91.000 euros a la madre, en concepto de responsabilidad civil, y 19.500 euros a cada uno de sus hermanos.
El procesado mató a su pareja en la vivienda que ambos compartían después de una fuerte discusión una noche. Al parecer, él tenía la autoridad y el control sobre todos los movimientos de su pareja, por lo que es un crimen machista.
La autopsia señaló que la joven moldava murió a golpes, ya que su cuerpo sufría múltiples lesiones. Después de acabar con su vida, la descuartizó y la enterró en un descampado de Uldecona.
Más de 5 horas de juicio
En el jucio, el acusado se negó a declarar, y rechazó a su abogado. Este último aseguró que se trata de «una falta de confianza entre ambos», y solicitó un abogado de oficio.
Para disponer de un abogado de oficio, el juicio de debía aplazar, por lo que el juez desestimó la petición al entenderlo como una «maniobra dilatadora».
Por su parte, la madre de Nalea Sereva, advirtió en el juicio que su hija le dijo que su novio la iba a matar.
En total, ha sido un juicio de más de cinco horas, con un total de 11 testimonios que han originado la sentencia, cuyos detalles quedan recogido en este artículo.





