La meteorología ha dejado en la provincia de Castellón imágenes para el recuerdo, ya que con la nieve caída en las últimas horas han quedado estampas «de foto» en pueblos como Morella, Ares del Maestrat, Herbés o Castell de Cabres, donde, además, efectivos de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado se han visto obligados a cortar varias carreteras.

Carreteras cortadas y con restricciones
Por su parte, el Consorcio Provincial de Bomberos de Castellón trabaja con con máquinas quitanieves y los efectivos del dispositivo especial de nevadas están centrados en la CV-105 entre Morella y Castell de Cabres y en la CV-110 a la altura de Herbés, vías cerradas al tráfico
En vías como la N-232a a la altura de Morella, en las que es obligatorio circular con cadenas o neumáticos de invierno y en la CV-125 de Cinctorres a Portell de Morella, en la CV-124 a la altura de Castellfort, en la CV-126 en Vilafranca del Cid hacia Castellfort, también se ha visto limitada la circulación a causa de la nevada.
Por otra parte, la CV-15 de Ares del Maestre a Vilafranca del Cid está abierta aunque está prohibida la circulación de camiones.
Imágenes históricas para muchos municipios
En Morella es donde más acumulación de nieve se ha producido, principalmente en pueblos como Portell de Morella, Xiva de Morella, con una altura al rededor de 1.000 metros y, además, en todos los municipios del área de la Tinença de Benifassà los pueblos han amanecido cubiertos de una capa de nieve.
El alcalde de Morella, Ramsés Ripollés, ha detallado que la viabilidad ahora mismo es «perfecta» en el municipio y sus accesos principales y ha destacado que este temporal, además de dejar un paisaje bonito, «ha sido positivo para el campo».

Una nevada para la que estaban preparado, ha agregado, ya que estaba activado todo el protocolo invernal, y que no les ha cogido tampoco por sorpresa por caer en otoño, ya que en años anteriores también se han registrado nevadas en esta época.
El puerto de Ares, a 1.137 metros de altura en la comarca de l’Alt Maestrat, está cubierto de nieve y deja paisajes blancos y bajas temperaturas, no usuales para esta época del año, aunque, según comentan fuentes del consorcio de bomberos, están acostumbrados a que en noviembre caiga alguna nevada, por lo que las bajas temperaturas tampoco les resultan extrañas. En el interior sur de la provincia la nieve no había vuelto a caer desde que el pasado martes la localidad de El Toro registrara una ligera nevada.
Las temperaturas en el interior de la provincia son bajas, con máximas en torno a 6 grados, aunque el viento, que sopla moderado de componente oeste, hace que la sensación térmica sea más baja.
Se presenta un fin de semana frío para todo el interior de Castellón, aunque ello no será obstáculo para atraer visitantes que quieran contemplar la nieve o que acudan a eventos como la Feria de la Trufa que se celebra en El Toro y que incluye una carrera de montaña a la que se han apuntado más de 450 personas, «superando todos nuestras expectativas», según ha asegurado el alcalde de la localidad, Alberto Lázaro.





